Con cada final de año, ponemos en marcha nuestra maquinaria para escuchar anhelos y deseos profundos y los materializamos en miles de postales navideñas, pequeños escritos, brindis, y deseos expresados de una y mil formas, que entregamos a todas las personas que nos rodean.

deseos

Sin embargo cuando nos preguntan sobre nosotros mismos, sobre qué le pedimos al 2017, muchos no vamos más allá de un “conservar lo que tengo” o un “que me quede como estoy”. Tenemos un miedo profundo a pedir más de la cuenta y entonces perder aquello que ya tenemos y que sin duda tanto valoramos de nuestras vidas.

Muy atrás queda ya la visión infantil de la navidad, que hacía nuestros sueños infinitamente grandes y maravillosos. Nos atrevíamos a soñar con hermosos juguetes, con realizar viajes por todo el mundo, con ser algún día famosos cantantes, médicos, astronautas… Todo parecía alcanzable, y posible. Pocos límites detenían nuestros sueños.

soplar2017

Aunque hayan pasado ya muchos años desde entonces, me gusta pensar que aun hoy todo es posible, y más necesario aun si cabe, seguir soñando y deseando que se cumplan todos nuestros deseos.

En el trabajo, como parte de la vida personal, no podemos dejar de soñar y de anhelar aquello que deseamos. Amar y cuidar lo que tenemos no impide que podamos pedir más cosas a este nuevo año lleno de minutos, horas y días, en los que alcanzar todo aquello que nos propongamos.

Y tan importante es soñar individualmente, como en pareja, en familia, como equipo (este gran equipo Synergie) y como sociedad. Todos los grandes cambios, los grandes éxitos, comenzaron con un sueño. ¿Cuál es el tuyo? Alcánzalo en 2017!

2017

¡¡Feliz 2017 para tod@s!!!

María Luaces
Directora Regional de Synergie España